miércoles, 11 de marzo de 2015

Una tienda en París

Hace mucho tiempo que no paso por aquí, pero no podía dejar de contaros lo que he disfrutado leyendo "Una tienda en París".


Una maravilla de principio a fin. De esos libros en los que es imposible no ponerte a investigar en internet sobre los personajes que van apareciendo y que te atraen como imanes con sus fuertes personalidades y su carisma.

Acabas enamorada de la historia... ya os adelanto que es un libro romántico pero con un planteamiento de lo más original, en el que vas descubriendo como se va desarrollando la historia, salvo en los momentos cruciales que te sorprende con lo inesperado.

Kiki de Montparnase
Va enlazando la vida actual de una mujer llena de grises y sombras con la de otra mujer de una época pasada, a través de coincidencias, señales y destino... de una forma magistral. Te ves imbuido por los años 20 parisinos con su ambiente bohemio y los personajes clave del mundo artístico del momento, deseando haberlo vivido y disfrutado en todo su esplendor.


Fotos de Man Ray de Kiki


He descubierto a Kiki de Montparnase a través de la cámara de Man Ray, la excentricidad de los artistas pertenecientes a la escuela de París como Kisling o Modigliani(Modi) y algunas pinceladas sobre la emblemática Coco Chanel.

Retrato de Kisling
Desnudo de Kisling


He disfrutado tanto leyendo como investigando en paralelo. Conozco muy por encima París y aún así lo he vuelto a saborear, descubriendo un nuevo París y sobre todo he recordado mi sitio preferido, la isla de San Luis que es mencionada en varias ocasiones.

No conocía a este autor hasta leer este libro y desde luego tengo por seguro leerme sus otras novelas. Estoy deseando empezar "El susurro de la caracola" pero me gusta alternar autores así que hasta finales de mes, por lo menos, no me pondré a ello. Ya os contaré.

Después de disfrutar de una lectura de este tipo, acabo reflexionando sobre la suerte de ser capaz de crear algo tan bueno, mezclando realidad con ficción, ¿de dónde sale esa historia? ¿Cómo crea el esquema y lo va ubicando en tiempo y espacio?. Me muero de envidia ante ese don creativo que unido a la capacidad de escribir de forma tan fluida y envolvente, convierte esta novela en una delicia.

En fin, que más os puedo decir... que son de esas lecturas que dejan poso y debes dejar al menos un tiempo de descanso y de disfrute antes de empezar otro libro.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Juan Fco. Ceruti

Estaba dándole vueltas a escribir un post sobre tío Juan, pero además de resultarme tremendamente difícil, he de reconocer que no le conocía en su totalidad. Era complicado llegar a él y nuestra comunicación se basaba en la ironía y llevarnos la contraria, así que no sería objetiva por mucho que lo intentara.

Es verdad que su pérdida ha sido dura, por lo rápida, casi vertiginosa desde su diagnóstico. Tuvimos la suerte de juntarnos todos los Ceruti en una comida familiar este verano en la que pudimos disfrutar de un Juan feliz y entregado. Será un recuerdo que nunca olvidaremos.


Era tan generoso, que lo único que le preocupaba en los últimos momentos era que para mi padre iba a ser muy duro ya que con él, ha perdido a sus dos hermanos varones en menos de un año, cuando nada hacía pensar que fuera siquiera imaginable. Además de generoso e íntegro, dos de sus grandes virtudes, también era un CABEZÓN integral, como no he conocido otro, por lo que nos costó lo suyo poder llevar a mi padre para que le viera ya que se negaba para no causarle dolor. Nos quedamos con eso, se despidieron charlando y riendo recordando cosas de su infancia y a los dos días se fue en paz.

Creo que no hay mejor homenaje hacia él que las palabras que escribió y leyó su hija, nuestra prima Irene, como despedida. Adjunto el texto para que podáis disfrutarlo y los que realmente le conocisteis, emocionaros como hicimos todos los presentes.

Ya te echamos de menos Juan.
Hasta la vista.




Voy a intentar muchas cosas, hablar de mi padre, ser objetiva y no llorar…


La verdad es que lo podía intuir, pero tras lo que ocurrió ayer, creo firmemente que estamos hablando de un hombre extraordinario, de los que dejan poso, de los que no dudo que gente muy diferente echará de menos…

En sus últimos días, me decía que le daba pena no creer para poder agarrarse a algo, pero es que era imposible que él creyera sin ser otra persona, porque no he visto persona más rígida, precisa y exigente con la información que él. Por eso lo que decía “Ceruti” era así sin dudarlo. Recuerdo el orgullo que sentí una vez que estaba jugando con amigos al Trivial y llamé a mi padre para que me ayudara con una pregunta muy difícil… No me falló, y el orgullo que tuve por dentro lo podría exhalar ahora mismo. La respuesta era Duque de Rivas, la pregunta no la recuerdo… Y él me lo recordaba alguna vez, como cuando nuestros hijos nos dicen: “Mira mamá lo que hago!”

Es como si la frase de “mi papá es el mejor” no se fuera diluyendo con el paso de los años y la propia experiencia. El conocimiento es el patrimonio más preciado y que él más apreciaba creo de sí mismo que más voy a echar de menos… Aún sabiendo que le quedaba todo por aprender… Pero aunque no sea la hija más leída, si la curiosidad es ansia de conocimiento, la tengo.


Era “candil de casa ajena”. Recuerdo caras de asombro de vosotros, sus amigos, cuando os insinuaba que era in-so-por-ta-ble… Porque vosotros, cabritos, tuvisteis siempre su mejor cara, aún sabiendo que tenía carácter y era el “gruñón”… Sería mentirosa si dijera que lo que ha hecho por vosotros no lo ha hecho por su familia, pero casi… No sé, era un culto a la amistad como he visto pocos, y lo debe haber hecho bien porque se nota que os ha dejado huella. Lo que más me ha emocionado es cuando me habéis dicho que habéis aprendido mucho de él, que ha sido un gran hombre, que le vais a echar una barbaridad de menos…


Sabía que, tras sugerirle cualquier cosa, necesitaba pasar por el “tribunal de verificación” que son sus amigos. Nunca me lo ha reconocido, pero toda la vida ha hecho lo mismo y su familia nos hemos quejado… Qué tontos! En vez de asumirlo sin más! Por eso cuando quise INTENTAR cambiarle hábitos, acudí a vosotros, me uní al batallón de verificación para salir victoriosos.


Y le teníamos por exigente, pero no lo era, porque en las cosas importantes no te presionaba… Era para las chorradas, que tenían que ser como el quería y te llevaba al límite para conseguirlo, para que le gritaras y entonces te soltaba una de sus frases lapidarias que te dejaban seco y fastidiado. Eso, para que nos vamos a engañar, era incómodo…


Y hoy que hablamos tanto de pérdida de valores, él los tenía todos! Tenía una honradez, un sentido de la justicia y una nobleza que le hacían sentirse orgulloso y le convertía a veces en “evangelizador” de valores. Conmigo creo que lo ha conseguido, y en transmitírselo a Mario estamos… PALABRA DE CERUTI. Y la educación más exquisita que he conocido, la del tipo natural que se relaciona y se da con cualquier persona y deja huella... Siempre que pensábamos que a alguien le podía parecer pesado mi padre, siempre, decían "que va!, si es encantador!"


Se ha ido como un señor, mi madre me lo decía todos los días “qué bien lo está llevando!”. Creo que no podemos decir si una persona es valiente o no hasta que pasa por una situación parecida, y él lo ha sido… La vida nos ha dado el privilegio de resolver y que resolviera todas sus inquietudes y asignaturas pendientes. Lo que creo que más le ha serenado es haberle reconocido a mi madre su labor, no se sentía bien y para nosotros como hijos, ha sido lo más especial. Mamá, gracias por haberle elegido aunque fuerais agua y aceite! Y nunca estaremos suficientemente agradecidos Juan y yo porque hayáis sido tan señores de no habernos hablado mal del otro, os hemos podido conocer como lo que sois, nuestros padres...


Y, por supuesto, recuperar a mi hermano con toda la intensidad que Juan es capaz de ofrecer, que es mucha. Estamos todos muy orgullosos de ti, Juan. Has sido muy generoso, porque has pasado por encima de muchas cosas para darte a Papá como lo has hecho, en estado puro.


En este mes y medio, hemos llorado juntos, hemos reído como nunca le he visto, nos hemos tocado y nos hemos querido, y doy las GRACIAS. Estaba feliz, y no era fácil que lo demostrara.


El ser disfrutón me lo ha tatuado en la piel y quiero que mi entorno lo sea, porque me parece maravilloso!!! Echaremos de menos comer con él y hacer mmmmmmhhhhh con cada bocado, pedir 10 entrantes y que Sergio sudara, que me dejara siempre el postre y aún así me permitiera pedirlo, la cantidad de cosas que le ha hecho probar a Mario, las coquinas!


Echaré de menos su letra, su firma... Cuando firmaba, me quedaba embobada.


Una de las imágenes que tengo de este último mes y medio es cuando se levantó del sofá con un esfuerzo ímprobo para ir a ver a Sergio y darle las gracias con un abrazo. Ayer me decía Sergio que no era consciente de todo lo que le quería, nos hizo pasar las situaciones más embarazosas de nuestra vida y las más intensas y maravillosas.


Cuando nos habéis dicho lo bien que lo hemos hecho con él, nos ha hecho más grandes...


Me dejo muchísimas cosas, infinitas. Pero es inabarcable lo que quisiera decir, lo iremos viviendo poco a poco, como los chorritos que salen cada media hora de los ambientadores.


Javi, tenía que encajar la palabra tangencialmente y no he encontrado donde! Porque él no era tangencial, era un toro bravo...


Tengo clarísimo qué es lo que habría dicho mi padre de estas palabras... Que soy una CURSI, pero gran parte de mi vocabulario me lo ha dado él..

miércoles, 15 de octubre de 2014

Cambio de temporada

Aunque parezca hasta bucólico, es un infierno.

El cambio del verano al otoño lo alargamos tanto, negándonos a dejar pasar el verano, que vamos hechos unos trazas. Menudas pintas llevan algunos. Por esa cabezonería de alargar al máximo posible el cambio la ropa de verano por la de invierno, parecemos lechugas, nos llenamos de capas y más capas:,camisetas manga corta que al medio día hace calor, jersey de manga larga de algodón, pañuelo al cuello que luego enfría, cazadora de verano eso sí.. la que lleva sandalias acaba con los pies morados y el que lleva zapato cerrado acaba con el pie cocido...y todo para intentar ajustarnos a las temperaturas cambiantes de la época.

Si sólo se quedara en eso, ni tan mal, como dicen en la tierruca. A mí lo que me crea desazón, angustia, hipertensión y todos los males imaginables es sacar el edredón, colocar alfombras, orear las mantas, cambiar las fundas de almohadón de verano por las de invierno... Esto si que lo alargo, paso a ponerme una colcha para dormir, después duermo con sudadera, paso a pijama largo y cuando ya es imposible seguir así me veo obligada a sacar el edredón. Odio verme obligada a hacer las cosas por causas externas pero contra la climatología no hay quien gane por muy cabezota que seas.

Necesito una semana, de media, para hacerme a la idea de que debo hacer dicha tarea. Hemos tenido una semana de tormentas y lluvia bastante desapacible que me ha ayudado bastante a dar el primer paso, asumir que sí o sí tengo que hacerlo YA.

Me levanto repitiendo el mantra "puedo hacerlo, puedo hacerlo" y me pongo manos a la obra, pero los que hayáis leído el primer post de este blog sabréis que me voy liando sin remedio y lo que empieza como algo sencillo acaba siendo una liada importante.

Paso a describirlo.

Empiezo a aspirar toda la casa para poder fregar con jabón especial para la madera y así dejar los suelos como los chorros del oro antes de poner las alfombras. pues nada más empezar, la primera en la frente. Detecto polvo y rodapiés sucios en la primera esquina, en la que hay lámpara de pie y mueble almacén de juegos y mantas. tras limpiar rodapiés y rozaduras negras inexplicables en la paredes blancas lo que implica ir a la cocina a por los artilugios necesarios, me meto a fondo con el mueble, por que ya que estamos... reciclo revistas antiguas del año de la tana y reordeno el contenido sacando las mantas muy a mi pesar. Como tengo un brezo seco encima del mueble, debo volver a aspirar cuando veo caer en cascada miles de bolitas de brezo seco...consigo no alterarme y tan sólo murmuro la palabra mierda suavemente.

Me tropiezo con miles de cables de un home cinema que me habían regalado y que al final no uso para no fastidiar a los vecinos y sobre todo no matarles de un infarto gracias a la privacidad que nos proporcionan las paredes de pladur...

Así que decido desinstalar el home cinema y con mucha paciencia ordeno cables y desmonto la parafernalia tecnológica en la que invierto al menos media hora. Evidentemente debo repasar el mueble de la TV en el que estaba hasta dejarlo impoluto, ya que no sé las armas químicas, pero el polvo de Madrid llega hasta sitios insospechados.

Vuelvo a aspirar, retiro la mesa para poder colocar la alfombra y friego. Me dejo los riñones por que por mucha rueda y mucho diseño italiano, la maldita mesa pesa un quintal. Me voy a buscar la alfombra y me dispongo a colocarla con sus correspondientes antideslizantes para que no te mates de un resbalón y ahí empieza mi peor batalla. el antideslizante y la alfombra son como el aceite y el vinagre...imposible coordinarlos, si no se arrugan, se mueven y se ven o quedan cortos o largos. Vuelve a mí, aunque en un tono un poco más alto que el anterior el exabrupto "mierda". Después de esta ardua labor me voy a beber agua e hidratarme para conseguir seguir ya que sólo he puesto ¡¡ una alfombra !!

Tras el break, que no es tal, ya que aprovecho y friego un par de cosas de camino, vuelvo llena de optimismo a colocar la mesa sobre la alfombra y mi dicha desaparece a marchas forzadas al tropezar las ruedas, arrastrar la alfombra y por tanto descolocar los antideslizantes. reconozco que pierdo los nervios y repito en una tono bastante alto de voz ¡¡mierda, mierda y mierda!!.

Sé, es más estoy convencida, de que los vecinos saben que estoy poniendo las alfombras, ya que el ritual se repite año tras año.

Como se ve  el suelo tan limpiuco y tan ideal con las alfombras, decido repasar el polvo para que no desentone y organizar mis materiales de manualidades. Y ya para dar el toque definitivo cambio las fundas de los almohadones de verano, colores crudo y de estampados de flores, por las de invierno más oscura y con las tonalidades de la alfombra.



El salón sigue siendo del mismo mini tamaño que el de verano, pero yo después de esta maratón me quedo tan contenta.

Ya estoy mucho más tranquila... sólo me queda hacer el cambio de ropa.

lunes, 13 de octubre de 2014

Desquicie social

Es desalentador ver en que estado de crispación está la sociedad española.

Es verdad que llevamos mucho encima, que ya no nos fiamos de nadie y que se ha creado una desconfianza social potenciada por los ataques entre políticos.

Nos han mentido, robado y se siguen riendo en nuestra cara con la impunidad ante las estafas diarias que van saliendo a la luz. Entre la banca, los políticos y la falta de moral de los altos cargos, se está llegando a una altísima crispación social que salta ante lo que no debería, como es el caso del Ëbola.

Como estamos acostumbrados a las malas artes y las mentiras, ya saltamos con el resorte de alarma sin siquiera evaluar y analizar las cosas, ya es un acto reflejo en nosotros.

No todo en la vida tiene culpables, hay veces que se trata de accidentes. En casos de enfermedades y virus, los accidentes por desgracia existen. No estamos hablando de una fórmula matemática exacta, estamos hablando de seres humanos y por tanto de posibilidad de fallo.

Es verdad que de base hay cosas mal hechas como repatriar a enfermos sin estar preparados al 100%, ya que en temas de virus y enfermedades es obligatorio estar preparados al máximo, tanto para el tratamiento del enfermo como para la seguridad ciudadana. Que las cosas bien dichas, bien se entienden. Que de todo se quiere sacar tajada y que en este país todo, absolutamente todo se convierte en una merienda de negros.

Pero lo que nunca entenderé es a esa gente que se oponía a recibir a un enfermo en su país, alegando que como era misionero y su vida se dedicaba a darse a los demás debía asumir que tenía que morirse sólo,sin su familia y lejos de su país. Todos somos humanos y por tanto deberíamos entender a aquellos que cuando ven cerca la muerte sienten miedo y necesitan la cercanía de los suyos para sentirse menos solos en esos momentos, se llama esperanza y es un derecho de TODOS ¿Qué nos está pasando? nos estamos deshumanizando a pasos agigantados, ¿Alguien pensó ponerse en su lugar o en el de su familia?

Otros países europeos están recibiendo enfermos de ébola aún no siendo ciudadanos de ese país y no han tenido estás reacciones ni de cerca, pero a nosotros que más nos da...

Entiendo que hay profesiones que necesitan que sus profesionales tengan empatía o por lo menos sepan lo que es. Una de esas profesiones es la medicina (y en muchos casos carecen de ella) y otra la política, sobre todo los vocales que deben comunicarse con la sociedad y más en situaciones de crisis. Es inadmisible la actitud del consejero de sanidad y las barbaridades que ha dicho. Insisto no hay culpables, hay accidentes.

Que una persona que se juega la vida intentando salvar la vida de otro, como es el caso de la enfermera, y se la haya tratado así, es tan imperdonable como el caso del misionero que se ha contagiado por la misma razón. A ambos se les ha juzgado y ambos han resultado culpables.
Nos estamos desenfocando de tal manera que da miedo, la rabia está latente y salta sin previo aviso.

Vergonzosa la actuación con el perro, gente enfurecida que desataba su frustración contra la policía que estaba allí para protegerles de posible contagio. Entiendo a los defensores de los animales y les apoyo en muchas ocasiones, pero no en este caso. Se trataba de un problema de contagio múltiple que había que atajar de inmediato y se hizo de la forma más humana posible. Este es un ejemplo de desproporción ¿No os parece que es el mundo al revés?

Sinceramente creo que lo que hace falta es sentido común. No dejarnos llevar por la rabia y frustración tan latente entre nosotros en estos momentos. Analizar antes de juzgar debería ser lo lógico. Que los políticos dieran mensajes de seguridad y tranquilidad y no de miedo y desconfianza Que dejen de lado el descrédito entre ellos... ¿Una utopía?

Y para no alargarme, como referencia pongo la misma situación vivida en Texas y la manera absolutamente opuesta de como se ha manejado. No soy precisamente devota de los americanos pero desde luego hay cosas de ellos que deberíamos copiar y una de ellas es esta.

Espero que algún día volvamos a ser ese pueblo solidario de antaño y que seamos capaces de serlo no sólo con otros países y aprendamos a serlo con el nuestro.


sábado, 12 de julio de 2014

¿Murcia o Almería?

Esta ha sido la pregunta reiterativa de esta semana. Creo no equivocarme si digo que hacia el tercer o cuarto día Arral empezó a tener la ligera certeza de que Vera está en Almería.

Para empezar desde el principio (obviamente), debo hablaros de mis amigas y amigos. En otros post he dado algunas pinceladas sobre mis amigos más cercanos y creo que se destila que estoy muy orgullosa de mis amistades, son un gran tesoro y quiero decirlo públicamente: no me merezco los amigos que tengo, son estupendos.

En este post os hablaré de Reyes ya que gracias a ella, Arral y yo hemos convivido y disfrutado de 5 días fantásticos en Almería. Si, si Almería, a Murcia hemos ido de excursiones pero el centro base estaba en ALMERÍA.

Reyes y yo somos amigas desde la carrera, no, no estudiamos lo mismo, yo hice publicidad y ella derecho, pero nos conocimos trabajando en AMEX durante el último año de carrera, para ganar unas pelillas y experiencia laboral.

Desde el primer día me deslumbró su generosidad y simpatía, la vida con el tiempo me demostró que no era algo normal sino más bien una especie en extinción. Vendíamos tarjetas de American Express y ella era un hacha como comercial pero yo dejaba bastante que desear,..Cuando no llegaba a objetivos y me desanimaba, ella me pasaba ventas suyas para contabilizarlas como mías ¡¡Asombroso!! Además es optimista, vital y súper positiva, ni que decir que es un cañón y que tenía a todos locos.

Pues bien, cuando supo que no tenía nada previsto para las vacaciones de verano, me ofreció su casa de Almería para irme unos días con quien quisiera. Nuevamente me descoloca, vale que nuestra familia es de puertas abiertas pero entre los amigos no hay tanta entrega ¿no?, no sé… a mí estas cosas me siguen sorprendiendo.

La pena fue no tener a mano un mozo cañón y estupendo con el que te ríes hasta hartarte, además de cariñoso y comprensivo, con quien irme… a falta de mi adonis particular se vino conmigo Arral, ojo, que no está nada mal la chiquilla pero que somos primas, vaya…

Empecé a descubrir a la Arral real en el viaje, su palabra favorita es “mierda” el porqué no lo sé, pero que es la más utilizada puedo jurarlo. Entenderéis que el contraste es total entre Reyes la mega optimista y alegre y Arral “la realista” quejita y menos entregada…viví un conflicto existencial.


Las sorpresas empezaron antes de llegar a Lorca con una valla publicitaria que te anima a conocer dicho paraje. Como podéis ver es indiscutiblemente la cuna de la creatividad en su máxima potencia.


Tras la llegada la casa, tarea ardua donde las haya,  y las compras oportunas, decidimos dar una vuelta por el barrio para localizar el acceso a la playa. Nos cruzamos con varios naturistas que reconozco eran de edad avanzada, pero tampoco eran como para recibir las crueles críticas de mi acompañante, a mí me generaban hasta cariño…”míralos, pobres”… Una vez descubierto el acceso más alejado de la zona naturista, noté que Arral se relajaba y una vez más tranquila, pudimos regresar en armonía a casa.



Primer día gazpacho y fiambre de pollo en ristre bajamos al Playazo. Disfrutamos del sol y sobrevivimos a los baños de mar, incomprensiblemente todo sea dicho, ya que tras intentar entrar en el agua sin hacer el ridículo, osea sin caernos, hay que especificar las condiciones de entrada, primero te topas con los pedrolos en la orilla que te molían los pies, sin superar todavía este escollo, te encontrabas con  la caída libre al vacío causada por un escalón a pocos pasos de la orilla y todo esto con el agua turbia que no te dejaba ver el fondo…así que imaginaros intentar hacer todo esto mientras metes tripa y haces como que nada te afecta. ¡¡Veranear en el Sur es súper estresante!! Todavía hay algún que otro bañista muerto de risa con una entrada triunfal de Arral.

Teníamos la intención de andar por la playa pero Arral decidió que nos podían robar tanto en la playa como en la casa ya que las zonas de veraneo son muy golosas para los ladrones…Estas mini vacaciones que se perfilaban como de relax, empezaban a enturbiarse como el agua del mar…y para rematar la faena, mi primuca querida recibe un WhatsApp informándola de marea de medusas, para que queremos más…

Después de la ducha nos acercamos a Villaricos a conocer el puerto que tampoco era del gusto de mi acompañante. Os adjunto foto para que podáis valorarlo, a mí me gustó.


Como ya os adelanté, la palabra mierda forma parte activa de su vocabulario y eso que es parca en palabras...ella se desmaya en la toalla durante horas y claro por la noche duerme poquísimo y entonces como yo duermo mis 9 horas de rigor paso a ser una vaga. Durante sus momentos de introspección playeros yo me dedicaba a leer así que no os extrañará saber que me he terminado un libro de 400 páginas en este viaje. Podéis preguntarme lo que queráis sobre la segunda guerra mundial.

Entiendo el disfrute como relax, con comida y bebida al gusto, pero no, nuestras ideas difieren hasta en eso y tengo que oír que cada cosa que pretendo comer o beber es malísima y engorda muchísimo, así que con el estrés al que me tuvo sometida engordé a marchas forzadas. Pero sobre todo lo que no entiendo es esa obsesión de estar perennemente a régimen cuando en bikini está ESTUPENDA…

Al día siguiente de llegar fuimos a por cremas de protección, ella que ya estaba quemada se compro una protección factor 30 y yo una 50 que según la dependienta era muy fluida...el yeso a su lado es agua cristalina y después de la ducha sigue esa indisoluble capa blanca por todo mi cuerpo. También compramos un fantástico gel aftersun que resultó ser de color amarillo y que por tanto no ayuda mucho si lo añadimos al tono blanquecino de la protección 50, pero os diré que Arral no salió mejor parada ya que su pijama se llenó de manchurrones verdoso-amarillentos. Conclusión los cánones de belleza varían considerablemente de una provincia a otra. Ximena tendría que venir a hacer un estudio en profundidad sobre el tema con cursos de formación incluidos.

Aunque no lo creáis, los días fueron mejorando, en clima no ya que era imposible, el sol nos martirizaba de la mañana a la noche, sin nubes ni previsión de ellas en varios días, pero los planes se nos amontonaban… Fuimos a conocer las playas de Carbonera, Los Muertos y Agua Amarga.

Carbonera el agua estaba transparente pero la entrada seguía teniendo su miga. Aún así no desistimos y nos dimos varios coles, todavía las medusas se mantenían a raya.

Si hay algo a lo que le estoy agradecida es a la existencia de la sombrilla, me ha salvado la vida y además es tan moooona, aunque mi querida prima la critique. Sin ella no habría aguantado tantísimas horas de playa. ¡¡Qué gran invento!!



De ahí nos fuimos a la playa de los Muertos, después del camino entre montañas para llegar a la playa pensamos que el nombre de la misma era meramente descriptivo con respecto al bucólico paseo de acceso y las condiciones en las que se llegaba, pero no, se debía a que las corrientes llevan a los cuerpos ahogados a esa playa. Tuvimos suerte y sólo nos topamos con algunas medusas que no lograron estropearme el baño ya que fue uno de los mejores que me dí esos días. Agua transparente, fresquita y en calma sin entradas disuasorias, un placer de Dioses.

En la foto se aprecia lo fantástica que es la playa y por qué merece la pena hacer el camino de llegada.


Superado el trance de la vuelta al coche, nos vamos a Agua Amarga y por fin algo le gustó a Arral ¡¡Aleluya!! La verdad es que estoy de acuerdo con ella el pueblo es una monada con las típicas casas blancas llenas de flores, chiringuitos muy animados en la playa donde echamos cuenta de unas Mahon fresquitas que suavizaron el carácter de la niña y la playa estupenda salvo que estaba prohibido bañarse por las medusas.


De vuelta a Vera hicimos parada en mirador para ver Cabo de Gata, que es un alto en el camino totalmente recomendable, pero al ver las construcciones que han hecho se te cae el alma a los pies. Además de una mega fábrica hay un bloque espantoso de viviendas que está parado, al igual que muchas otras construcciones de la costa. Una pena las barbaridades que se han hecho en nuestras costas.




Disfrutamos mucho de ese día infatigable de excursiones playeras y lo celebramos con unas cerves frías y picoteo en la terraza disfrutando del fresquito de la noche. Hablamos por teléfono con el patriarca que estaba nuevamente ingresado por una neumonía pero controlado y arropado por toda la familia, y me hizo una aclaración sobre el carácter de su hija: “no es pesimista ni negativa, es de al pan, pan y al vino, vino” a lo que respondí perpleja…pues el pan se le ha quedado duro y el vino avinagrado…pero hay que reconocer que sabe llevar estas bromas y se ríe como la que más.

Una noche más ella se enchufó a la tele y yo a la cama a leer un rato y reponer fuerzas soñando con un día nublado.


Los desayunos en la terraza eran una gozada. Ella se encargaba del café y yo de las tostadas que nos tomábamos con aceitito y sal, la mar de agustito.



Pero en pleno éxtasis vinieron a fastidiarnos una bandada de pájaros asesinos que a mí me parecían inofensivos, pero cualquiera decía nada…


El domingo por miedo a las aglomeraciones nos fuimos de calas hacia la zona de Murcia, dirección contraria a la del día anterior. Los vecinos mexicanos que son un sol, nos recomendaron la cala Cristal y nos encantó hasta que no podíamos casi ni asomarnos al agua por la invasión de medusas. Por lo menos nos dio tiempo de un primer remojón antes del desastre total. Visto lo visto, nos fuimos de excursión a las cuevas de Almanzora sobre todo para ver el castillo del Marqués de los Vélez del S.XVI, por eso de si le tocaba algo a nuestro querido Chufi…


En los alrededores confraternicé con la población de color del pueblo, que era bastante abundante, por cierto. Los blanquitos debían estar a la sombra ya que no vimos ni uno.

Si hay algo que defina esta tierra son sus múltiples castillos, que a nosotras nos parecían torretas; la cultura de pesca, les encanta pescar con caña a los adultos y con esquileros a los peques, que no daban tregua a las medusas; el generoso uso de aceite en su cocina, las playas de piedras y la simpatía de la gente.

El lunes, nos lo tomamos con calma, comimos tranquilamente en casa y después nos fuimos a conocer Águilas. La playa es estupenda, el pueblo no tanto, ya se encargó Arral de hacer que me diera cuenta de ello. Superamos la pereza y el letargo en el que estábamos sumidas y nos fuimos a conocer Lorca para ver el castillo iluminado por la noche y como llegamos justo a la hora de la última visita nos quedamos sin castillo y sin luces, pero a cambio tomamos una cerve en el parador que aunque no era Mahou
nos gustó bastante.


Paseamos por el pueblo entre pitidos de admiradores y tomamos el mejor pulpo a la lorcana de nuestra vida.



Nuestro último día empezó magníficamente bien, ¡¡nublado!! pero nuestro gozo duró poco y tuvimos que suspender nuestras ansias por ir andando a Garrucha 10 km ida y otros tantos de vuelta, así que lo sustituimos por comida en el merendero y últimas horas de sol en la playa Quita pellejos. Esta vez no quise saber de donde le venía el nombre y no indagué.


Cada día al volver de la playa yo me iba a la piscina, sola para mí, hacia unos largos y subía fresca y feliz a casa. Arral no me acompañaba porque las piscinas no son dignas de su devoción.

Como veréis han sido unos días estupendos a pesar de los posibles robos, las medusas, los pájaros asesinos, las playas destroza pies, las continuas críticas en el chat familiar, la falta de nubes, la búsqueda incansable del cigarrillo electrónico, los excesos de calorías, la falta de comunicación, el abuso de lectura y la continua comparativa con las magníficas playas de la tierruca. Para mí han sido unos días estupendos, ahora entiendo por qué  mis amigos dicen que soy positiva.



Como cierre de aventura pasamos a conocer Caravaca de la Cruz, nos lo habían recomendado y la verdad es que es impresionante, es un pueblo precioso con castillo, santuario y barrio medieval. Alucinante. Ya habría sido de órdago que hubiéramos llegado antes de que nos cerraran la puerta del santuario en las narices…aún así nos compensó el desvío de 60 Km. para verlo, ¿no, Arral?




Por último quiero dejar claro y de forma contundente que repetiría con Arral otra escapada encantada de la vida. Ha sido una compañía algo refunfuñona pero estupenda. 
¡¡Cuando quieras repetimos!!


lunes, 16 de junio de 2014

Mitos del Pop

Hay post que son más visuales que otros y este es un de ellos. Creo que la balanza se compensa tras el anterior post que era más de contar que de ver, así que espero lo disfruteis.

Tras varios meses sin hacer vida cultural desde la exposición de los guerreros de terracota, nuestra querida prima Irene nos ha ayudado a reactivarnos invitándonos a la exposición de los Mitos del Pop en el Thyssen.
Fue un lujo porque era visita previa a la apertura al público y aún así había bastante gente.


Además de los imprescindibles como Warhol y Linchtenstein, que me encantan, me sorprendió el décollage del cartel de la película Cleopatra de Mimo Rotella. Y de Wesselmann además de las obras de la clásica Coca Cola y Lucky Strike, me sorprendieron sus obras de vertiente más erótica.
Y como cierre la desmitificación de las Meninas"La salita" de Equipo Crónica que es para no perder detalle.






La verdad es que nos supo a poco, se nos hizo corta pero la disfrutamos, también nos ayudó la compañía de un chaval estupendo con el que coincidimos en el trayecto y que iba ideal vestido con chaqueta del Ganso incluida y me hizo perder el hilo en alguna ocasión por lo que me ví obligada a volver a ver la exposición está vez a solas con mi hermano Encho.



Como no se podía hacer fotos durante la exposición, me resarcí en la tienda de la salida y no pude dejar de fotografiar estas pegatinas para diferenciar las copas, ¿no son geniales?



Para sofocar el calor insufrible que por desgracia ya ha llegado a Madrid, nos fuimos a tomar unas cañas y unas tostas al Cervantes con Irene y su compañero. Tras tomar unas viandas, más bien escasas, todo hay que decirlo... desde ahí nuestros caminos se separaron, los trabajadores al tajo y los parados de paseo.



Como cierre de tarde nos acercamos al Retiro a dar una vuelta y descubrimos en la chopera, el Bosque del Recuerdo que se hizo en recuerdo de las víctimas del 11M. Consta de un total de 192 árboles, olivos y cipreses. uno por cada víctima de los atentados.


Aunque parezca mentira todavía nos quedan sitios por descubrir en Madrid y uno de ellos es el Bosque del Recuerdo. Os lo recomiendo, nos encantó.




Esta zona del Retiro al ser menos conocida está menos transitada y es mucho más  tranquila que la zona del estanque, así que decidimos tumbarnos en la sombra a descansar un poco... uno de los placeres de la vida.

¡¡Aquí me quedo descansando hasta la próxima!!


miércoles, 4 de junio de 2014

El absurdo por el absurdo

No sé porqué pero mi vida está plagada de situaciones absurdas, muchas veces he intentado encontrar un sentido a esto pero nunca llego a nada en claro, si después de leer este post vosotros vislumbráis alguna razón coherente os pido por favor que me lo hagáis saber.

En el trabajo me han pasado muchas, pero claro si tenemos en cuenta las horas de nuestra vida dedicadas a trabajar y más en mi profesión, la estadística es clara, a más horas más posibilidades.

Voy a empezar contándoos una situación sin pies ni cabeza vivida con un cliente que además de educado, simpático y cercano, era guapo (lo que no suele facilitar las cosas). Pues bien, estábamos en plena campaña con timings muy apretados y como siempre con urgencias de última hora, para sobrellevar este estrés tienes que tener nervios templados pero al final siempre acaba estallando por algún lado y ese día fue a través de un e-mail. Envié últimos cambios sobre unos bocetos para meterlo urgentemente en Arte Final, trasladando la importancia de respuesta urgente a Juan, el cliente, y despidiéndome amablemente con un sakudo, en lugar de un saludo. Como veréis en vuestro teclado la K está a la izquierda de la L, por tanto fueron las prisas las causantes del error. El caso es que como no contestaba mi e-mail, tras esperar con la cara pegada a la pantalla durante cerca de ½ hora, no hay que atosigar al cliente…le llamo y le pregunto si lo ha podido leer y me contesta que si pero que no se atrevía a contestarme por si le “sacudía”. Evidentemente tuve que releer mi email para entenderle y entonces dejé paso a la risa, lo que relajó al máximo la situación. Aún soy amiga de Juan aunque sólo mantengamos contacto por FB ya que trota por el mundo sin parar.

Una vez en el cliente, el tema no mejora, se supone que siendo cliente la presión es menor pero claro un jefe sigue siendo un jefe trabajes donde trabajes, ya sea agencia o cliente. Pues bien llegó un jefe nuevo al departamento y nadie le conocíamos así que pregunté a mis colegas de agencias por él, me dijeron que le apodaban “el paliza” ya que su apellido se parecía mucho fonéticamente hablando y era algo pesado en su forma de comunicarse, el caso es que cometí un gran error de confianza y acabé por pagarlo. Un día salió de su despacho muy nervioso porque no funcionaba algo de su móvil y pedía a gritos alguien que tuviera un Nokia y para mi desgracia tuve dos cosas en contra, además de tener un Nokia fui lenta de reflejos. Se abalanzó sobre mi móvil y me comunicó que iba a llamarse así mismo, palidecí, me entró taquicardia y le dije dulcemente… no déjame que ya te llamo yo…y él empeñado en que tenía que hacerlo él mismo para ver que salía en la pantalla al realizar la llamada, así que no me quedó otra que asumir lo que iba a pasar en breves instantes…conté los segundos…1…2…3… y por fín oigo “Con que paliza, ¿eh?”. Hubo un vacío que duró segundos, silencio sepulcral, nada se movía a nuestro alrededor hasta que reaccioné. Como es bien sabido no hay mejor defensa que un buen ataque así que levantándome para huir de ahí cuanto antes, le contesté “ no, si ahora tendré yo la culpa de cómo te apodan en la profesión”. El surrealismo no acaba aquí, viene detrás de mío preguntándome ¿hablan de mí en el sector?. ¡¡NO daba crédito!! Entré como una avalancha en el despacho de una amigo y compañero que me pregunta ¿Ceru porqué estás morada? Y detrás “el paliza” insistiendo en querer saber hasta donde llegaba su fama…
Como recuerdo suyo tengo un cuadro que me hizo al irse de la empresa y que tengo colgado en mi salón.


Reconozco que en la que os voy a contar ahora si tuve más culpa que en las anteriores pero es por un tema incontrolable de mi inconsciencia. Creo que es una herencia materna, por lo de no dar demasiada importancia a las cosas. 

Durante varios años he ido en moto por Madrid ya que trabajando en Gran Vía era imposible ir en coche todos los días sin comerte mil atascos y si a esto le sumamos mi pasión por las motos…pues llegamos mi Marauder 125 que conducía en aquella época. Era preciosa y la disfrutaba una barbaridad además de llegar a todos sitios en un santiamén. Hasta aquí fenomenal, pero como me negaba a ir al trabajo disfrazada de marimacho por el sólo hecho de ir a trabajar en moto, combinaba la custom con tacones y el día que os voy a relatar, en concreto, llevaba unos botines de charol negro con taconazo, ideales. El único fallo fue que al poner la pata de cabra está volvió a su sitio sin avisar y la que se apoyó en el suelo fui yo con moto incluida. El golpe se amortiguó con la moto de al lado que a su vez cayó sobre la de su derecha y así hasta derrumbarse unas 6 motos en cadena. No pude huir de semejante horror ya que estaba aprisionada entre la mía y la siguiente y hasta que no me ayudaron unos barrenderos a salir de ese revoltijo tuve que pasar la vergüenza de mi vida, ahí tan mona con mis tacones…Pero no acaba aquí la cosa, que va…aquí empieza…Con toda la dignidad de la que pude hacer uso, tras recolocar todas las motos con la ayuda de mis amigos barrenderos bajo la atenta mirada de medio Gran Vía, candé mi moto y las revisé todas, una a una, para ver si se habían dañado de alguna manera. Una vez que comprobé que estaban todas en perfecto estado subí a trabajar como si tal cosa aunque me tocó aguantar bromas toda la mañana. El caso es que cuando por la tarde voy a montar en mi moto para volver a casa veo una nota en la moto que decía así: “Soy un compañero tuyo de Telefónica, cuando te has caído con la moto has golpeado el tubo de escape de la mía, te agradecería te pusieras en contacto conmigo para los datos de la aseguradora. Muchas gracias. Fdo: XXX”. Ahora debo aclarar que XXX era un jefazo que me habían presentado la semana pasado para el que estaba realizando un vídeo corporativo para una convención a alto nivel. Primera reacción = ¡¡GLUP!! Unida a una sensación extrema de calor, previa al pánico…¡¡Y ahora…que hago…!!, sí o sí va a saber quien soy por los datos del seguro así que voy a tener que dar la cara y cuanto antes mejor.
Tras una noche dando vueltas sin encontrar solución alguna, vuelvo a la mañana siguiente al trabajo y le llamo por teléfono. Debo confesar que tenía todo a mi favor porque Diego es un tío estupendo, educado, profesional, sosegado, un encanto vamos

-          Hola Diego, buenos días, soy Lucía.

-          Hola Lucía ¿Qué tal, me llamas por algo del vídeo? ¿Necesitas algo? dime en que te puedo ayudar.

-          Noooo, es algo personal…mira es que estoy preocupada por que me han dicho que has hablado mal de mí y me gustaría que lo habláramos. (Aquí mi arraigada inconsciencia cumple un papel relevante, todavía no sé por qué dije algo así)

-          (Gran silencio) ¿Cómo? (más silencio) ¿Qué yo he hablado mal de ti? No, no he hablado con nadie de ti (primera en la frente, ni bien ni mal, no he hablado…). Te lo puedo asegurar, no sé quien te lo habrá dicho pero no es verdad.

-          ¿De verdad? …¿Diego, estás seguro?...

-          Sí…claro que estoy seguro.(con la mosca detrás de la oreja)

-          Entonces dime que no has puesto verde a quien te ha abollado la moto…

-          ¡¡Eres tú!! Me lo tenía que haber imaginado…El del kiosco me dijo que fue una chica y que estaba muy apurada revisando todas las motos… pero, tú…


A partir de ahí cada vez que teníamos una reunión, avisaba al resto de participantes de que no se pusieran a mi lado que tenía tendencia a caerme hacia los lados.

Para tranquilizaros os diré que el vídeo fue un éxito y que con Diego me llevé a las mil maravillas. Ese es otro punto a tener en cuenta en estas situaciones, que siempre acaban bien.

Por último voy a contaros un surrealismo de lo más divertido que me ha pasado en la vida. Esta vez no fue en el trabajo, fue después de una comida de ex compis cuando intentaba localizar un taxi para volver al trabajo. Como la sobremesa se había alargado iba apurada de tiempo y también es cierto que comimos con vino así que mis reflejos no estaban al 100% y debo anotar que era un día soleado y con mucha luz. Estaba parada en un semáforo de la C/Orense que no tiene paso de cebra, es sólo para coches y por tanto te tienes que fijar para saber que los coches paran por el semáforo y no por que sí.


Tras unos minutos intentando parar algún taxi sin éxito, eso sí entre charla y risas con amigos, frena uno a mi lado, así que me dispongo a entrar marcha atrás culete en pompa cuando oigo unos gritos desde dentro ¡¡¡Nooooo, noooo  que estoy aquí!!! del susto por los gritos y notar que se movía algo, yo también me pongo a gritar mientras me giro y sólo veo unos dientes blanquísimos y unos ojos aterrados. Cuando consigo serenarme me doy cuenta de que estaba a punto de sentarme sobre el regazo de un señor negro, vestido de negro, en un asiento negro… parapetándose tras sus brazos extendidos hacia mi. Me recompongo como puedo y le digo ¿no va a salir? y el todavía encogido y con cara de miedo contesta que no, entonces regañé al taxista por parar si no se iba a bajar el señor y entre carcajadas me dijo que paró por que había un semáforo…

Los coches de detrás pitaban y se reían señalándome, al taxista se le caló el coche del ataque de risa que le entró y mis amigos todavía me lo recuerdan entre carcajadas y lágrimas.
 Ni que decir que desde entonces, lo primero que meto en un taxi es la cabeza para examinar con lupa el interior antes de meter un pie.

Parece que con la edad estas situaciones van disminuyendo y la verdad es que las echo de menos porque tenían su punto ¿o no?